Apuntes, rayones y manchas de mi vida

Comunicadores, periodistas, si van a utilizar este dato, por favor dar los créditos correspondientes.

Enlace al video de la actividad.https://www.facebook.com/stellachinchilla/videos/930459469847345/: Discurso de Laura Fernández ante el TSE

El 17 de marzo de 2026, en el acto oficial de entrega de credenciales del Tribunal Supremo de Elecciones, Laura Fernández recibió formalmente su designación como presidenta electa de Costa Rica y ofreció un discurso ante autoridades, cuerpo diplomático e invitados especiales, en el que marcó el tono político de su futuro gobierno y reafirmó la continuidad del rumbo que, según afirmó, ha seguido el país en los últimos años.

Muy buenos días.

Señores magistrados del Tribunal Supremo de Elecciones, señora primera dama de la República, señora Signe Zeikate, señora diputada Pilar Cisneros Gallo y otros señores diputados que nos acompañan esta mañana.

Un saludo muy especial a Mayuli Ortega, presidente del Partido Pueblo Soberano. También a los vicepresidentes y diputados electos que hoy nos acompañan, a los señores miembros del honorable cuerpo diplomático acreditado en nuestro país.

Muy buenos días a todos, señoras y señores invitados especiales.

En este día tan especial quiero dar primeramente gracias a Dios por la bendición de permitirme servir a Costa Rica durante los últimos 20 años de mi vida y por el honor de seguir haciéndolo como la presidenta número 50 de nuestro país. Encomendaré cada día las decisiones que deba tomar.

Quiero agradecer a mi esposo Jeffrey, a mi hija Fernanda, por su inmenso amor y apoyo incondicional en el camino del servicio a la patria que he decidido tomar.

Agradezco a mi comando de campaña, a la diputada Pilar Cisneros Gallo por caminar a mi lado durante todos estos meses, por creer en mí, doña Pilar. Al presidente Rodrigo Chaves Robles, el fundador de este movimiento patriótico, el movimiento de los que abrimos los ojos y no aflojamos, por ser mi inspiración y la de miles de costarricenses que sabemos que daríamos la vida por esta patria bendita si fuera necesario.

También agradezco al Partido Pueblo Soberano, a su presidencia, a sus estructuras y a sus militantes, pero especialmente agradezco al pueblo de Costa Rica, a los 1.243.141 costarricenses que votaron por mí. Gracias, me permitieron ganar en primera ronda con un mandato contundente.

Pero también gracias a todos los costarricenses que no votaron por mí, pero que hoy me reconocen como su legítima presidenta. Por ustedes trabajaré incansablemente.

Pienso que esta elección será recordada por la historia de nuestro país. Va a ser recordada como una elección libre, una elección democrática, una elección llena de alegría, de entusiasmo y de esperanza, guiada por la fe de nuestro pueblo en que lo mejor está por venir.

Cuando inicié la campaña le prometí a los costarricenses una campaña austera, porque creo que la política no es un negocio. Prometí al menos renunciar al 25% de la deuda política a la que tuviera derecho, y hoy me complace informarle al país que del monto total al cual teníamos derecho de la deuda política, no usamos 11.500.000.000 de colones.

Me comprometí desde el inicio de la campaña a renunciar al 25% al menos, y lo que dejaremos de utilizar es mucho más que ese 25, es un 58% del monto al que el Partido Pueblo Soberano podría tener acceso públicamente. No lo usamos porque creemos que la política es servicio y no una maquinaria para hacer festines con el dinero público de los costarricenses.

En esta elección también vimos cosas que, creo, además de lo que he dicho, pasarán a la historia patria.

En esta elección, el abstencionismo se redujo en aproximadamente 10 puntos. Los jóvenes salieron a votar, los adultos mayores salieron a votar, las mujeres de Costa Rica, los territorios indígenas salieron a votar. Esa caída del 10% del abstencionismo es una muestra clara del patriotismo, del compromiso y del amor que tiene el pueblo de Costa Rica, quien toma decididamente el rumbo de nuestro país en sus manos, y así lo expresó en esta elección.

Esta elección es una confirmación de que la ruta de la continuidad es la ruta que vamos a seguir transitando.

Costa Rica hoy está mejor que hace 4 años. La gente vive mejor hoy, eso es absolutamente innegable. Lo confirman todos los días múltiples datos sobre la realidad económica y social de nuestro país, un país que camina a paso firme consolidando su economía, aun con inflación controlada, crecimiento económico, control de precios, disminuciones enormes en el desempleo, en la pobreza y en la desigualdad.

Miren que estamos muy cerca de erradicar la pobreza extrema. Yo creo que lo podemos lograr.

Hoy nuestro país, al que muchos quisieron durante décadas hacernos creer que era pequeñito, que Costa Rica era ingobernable, incapaz, pobrecito nuestro país, hoy nuestra valiente Costa Rica destaca en múltiples mediciones realizadas por la OCDE, o la voz de esa organización que reúne a los países más destacados del mundo.

Esa ruta, la ruta que entrega obra, la ruta que entrega resultados, que lucha por la eficiencia, que pone a trabajar a las instituciones públicas al servicio de la gente y no como fines en sí mismas, es la ruta que continuaré.

La ruta que continuaré es aquella donde todos merecen respeto, donde no hay picos con corona ni costarricenses de primera, de segunda o de tercera categoría; la ruta donde el origen humilde, o costero, o fronterizo, indígena o afrodescendiente no es equivalente a no tener oportunidades para vivir con dignidad.

Esa es la ruta del cambio que se inició y que yo consolidaré.

Hoy la ruta que respiramos sopla un aire fresco. A mí desde acá me llega esa sensación. El aire fresco huele limpio, huele bonito, huele a democracia. Ese aire fresco, a eso huele la nueva política.

Un aire fresco que poco a poco elimina el hedor de quienes se creyeron dueños de Costa Rica. Hemos ido sacando la corrupción. Queda mucho por extirpar, queda muchísimo por hacer, labor que continuaré al lado de los miles de costarricenses que caminan a mi lado.

Estoy segurísima de que no camino sola.

Hoy que tomo las credenciales como presidenta electa, quiero dar un mensaje claro, directo y frontal al crimen organizado y al narcotráfico: por ustedes, no los queremos en Costa Rica. No vamos a permitir que sigan causando dolor a nuestra gente, ni voy a consentir que perdamos la paz en los hogares.

A los 57 diputados electos les invito a cerrar filas conmigo en esta cruzada nacional, una cruzada que debe ser de mano dura contra los delincuentes. Los invito a que trabajemos en equipo por recuperar la anhelada justicia pronta y cumplida que se merece nuestro país, a que asumamos como una emergencia nacional la impunidad judicial y a que le cumplamos al pueblo de Costa Rica el mandato que nos dio, y que, con valentía y sin temor, emprendan las reformas legales que requiere el Poder Judicial y todas las leyes que sean necesarias para que recuperemos la seguridad de nuestro país.

Costa Rica es un país maravilloso, lleno de familias buenas, trabajadoras, humildes, un país que se ha forjado con el sudor de la frente de nuestra gente.

Hoy tenemos una oportunidad única de retomar el rumbo de la paz y de desterrar de nuestro país todo lo que sabemos nos hace daño y nos causa tanto dolor, y me refiero al crimen organizado y al narcotráfico, entre muchas otras cosas.

Hoy que recibo estas credenciales renuevo una vez más mi compromiso con la libertad, con los valores, con el trabajo firme al servicio de Costa Rica, por gobernar con amor, con sensibilidad social y también con mano dura contra los que le causan dolor y daño a nuestro pueblo o contra quienes se aprovechan ilegalmente de él.

Así que hoy recibo estas credenciales en el Tribunal Supremo de Elecciones convencida de que lo mejor está por venir, convencida de que las semillas que Rodrigo Chaves, Pilar Cisneros, la fracción y miles de costarricenses que han creído que vale la pena luchar por Costa Rica, que vale la pena recuperar a nuestro país, que vale la pena soñar en grande, porque somos un país grande y hacia él seguiremos.

Confío en Dios que nos va a acompañar en cada día de este camino y les agradezco profundamente a todos los costarricenses por consolidar cada día más a nuestro país como un líder mundial en muchos casos.

Estoy segura que lo mejor está por venir.

Que Dios bendiga a nuestra amada Costa Rica.

Muchísimas gracias.


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