
En el corazón del Tiempo de las Componendas y los Votos, cuando los carruajes del engaño transitan de villa en villa y las máscaras de porcelana sonríen sin alma, surgió del telón una figura ya conocida por sus tretas y retoques: La Ura del Maquillaje. Dama de sonrisa calculada, voz maquillada con mentol y gesto de transparencia alquilada, decidió someterse a lo que llamó una prueba de verdad.
Oh, plebeyos y plebeyas, no os dejéis seducir por la puesta en escena. No hubo plaza pública ni presencia de los Pregoneros Libres del Reino. Tampoco tribunal alguno, ni sabios ni sabias de la ética o la razón. Solo un salón cerrado, sin aire ni testigos, en la Casa del Guarismo.
Allí, la pócima no fue bebida con solemnidad, sino administrada en secreto. Pero no por un druida o una bruja sabia de renombre, sino por Lord Mesandiaz, el Pocimero del Portón Gris, caballero de rótulo ausente, cuentas morosas y sentencias encima. Este personaje, que no es alquimista, enfrentado a cobranzas de la Cámara de los Seguros del Reino, a ejecuciones de la Bóveda Lavamatic, y calificado como omiso por la Cámara del Cofre, fue el encargado de preparar y aplicar la Pócima de la Verdad.
Y he aquí el mayor insulto a la inteligencia del pueblo: la Ura del Maquillaje no solo financió la ceremonia de su propia redención, sino que la rodeó de secretos, sin preguntas de los cronistas libres, sin luz, sin espejo. Quiso que creyésemos, sin ver. Quiso que aplaudiésemos, sin saber. Quiso borrar con un certificado impreso el murmullo que la vincula a la Red de las Sombras del Rapé.
La pócima, como bien lo advierten los sabios de la Torre de la Alquimia y el Decoro, no es simple. Debe ser elaborada, aplicada y escrutada por una bruja o druida versado en alquimia, psicología, legalidad y ética. O, en su defecto, por un coro de sabias y sabios que velen por la pureza del proceso. Cualquier atajo convierte el ritual en pantomima, y el resultado en papel de humo.
Sería muy instructivo que algunas preguntas las hiciera Sir Carmelo del Delirio Justiciero, ¿os imagináis a este cronista haciendo los cuestionamientos que sí merecen la pena escrutar? Esta dama sigue teniendo dudas de la cordura del cronista, pero es que él es el que ha destapado la duda sobre la candidata a reina.
Pero no fue ésta la única actuación de la Dama del Maquillaje. Tiempo atrás, bajo el sol de la plaza, simuló una firma ante el vulgo. No dejó tinta ni rastro, solo el teatro del gesto. El Gesto del Engaño Silente. Con pulso de actriz y guión mal memorizado, pretendió haber sellado un compromiso, cuando lo único que estampó fue la burla. ¿Qué clase de alma hace de la mentira un acto público, confiando en que nadie notará el vacío? Y ella quiere ser vuestra reina.
Cuando todo es falso, la firma, la pócima, la escena, lo único verdadero es la intención de manipular. Y cuando una candidata al trono busca convencer al reino con papel mojado y rituales oscuros, la pregunta que late no es qué respondió, sino a quién responde.
Mientras tanto, la Corona de la Duda brilla más fuerte que su sonrisa. Porque la confianza no se compra en templos grises ni se imprime con tinta vencida. La confianza se expone. Se gana. Se desnuda.
Y en este reino, mis leyentes, ya estamos hartos de las falsas desnudas cubiertas de polvo de maquillaje.
Vuestra siempre,
Lady Susurros
A mí no me vengáis con pócimas de la verdad, porque la verdad es la que vosotros me contáis en pergaminos secretos, que los atesoro, porque con ellos le doy forma a estas crónicas zapotónicas.
GLOSARIO ZAPOTÓNICO
La Ura del Maquillaje
Candidata al trono que recurrió a rituales oscuros y gestos falsos para aparentar transparencia.
Lord Mesandiaz, Pocimero del Portón Gris
Encargado de aplicar la pócima en secreto; figura rodeada de deudas, sin título honorable ni casa reconocida.
La Pócima de la Verdad
Ritual pretendidamente mágico para limpiar imagen, debe aplicarse con testigos y garantías públicas.
Casa del Guarismo
Sede del acto cerrado donde se administró la pócima; vinculada al teatro de la manipulación.
Cámara de los Seguros del Reino
Entidad encargada de asegurar bienes, que persigue al aplicador de la pócima por deudas.
Bóveda Lavamatic
Bóveda comercial que reclama pagos pendientes del operador del ritual.
Cámara del Cofre
Entidad recaudadora de impuestos del Reino.
Red de las Sombras del Rapé
Nombre en clave de estructuras criminales que operan desde la penumbra del poder.
Pregoneros Libres del Reino
Periodistas, cronistas, escribientes y sabios independientes que cuestionan con libertad a las figuras del trono.
Torre de la Alquimia y el Decoro
Instancia moral del Reino donde habitan las voces críticas con autoridad ética.
El Gesto del Engaño Silente
Simulación de firma vacía hecha ante el vulgo para aparentar integridad.
Corona de la Duda
Símbolo que brilla sobre quienes no han rendido cuentas reales al pueblo.
Sir Carmelo del Delirio Justiciero
Cronista señalado por su verbo inquisitivo y sus interrogantes que incomodan al poder. Se duda de su cordura.
