Apuntes, rayones y manchas de mi vida

Desde los altos torreones del Parlamento de los Suspiros, descendió una voz que no tembló. En la Mesa de Trasiego de Rapé y Tranquilidad compareció Ex Santo, antiguo vicecámara de lo Justo y la Tranquilidad, ahora sabueso de la Orden Inmaculada Judicial. Su nombre ha dejado de ser susurro de expediente para convertirse en crónica viva del desmantelamiento institucional urdido desde la Corte del Guaro.

Fue llamado para testimoniar sobre el debilitamiento de la seguridad pública en la era de Guarito I, el Acosador Repatriado. Lo que entregó fue una disertación punzante, una disección quirúrgica de la podredumbre con olor a hocico de ogro de la Corte.

En julio del año MMXXIV, Geraldo del Monte, en un arranque marcial, le informó que el Rey había perdido confianza en él. Nada de papeles, ni causas firmadas, ni audiencias reales. Solo una negativa a reunirse, una voz telefónica que cerró puertas y vacaciones. El Rey, como era su costumbre, disparaba decretos sin mirar a los ojos.

Al fondo de esta traición palaciega se encontraba la Sarracena, poderosa subdirectora por la que se exigía pleitesía. El pecado de Ex Santo fue no doblegarse ante los encantos de la cadena de favores que tejía su red.

Y luego, las carpas. Ay, las carpas. Aquella infame ocurrencia que pretendía confinar a cinco mil almas en lienzos de lona disfrazados de mazmorra moderna. Un negocio turbio empujado por el Negocio de Datos Dorados. Ex Santo preguntó por la vida útil de las estructuras, su resistencia ante motines, la posibilidad de alimentar a los reos. Las respuestas no llegaron. Lo que sí llegó fue la certeza: era una estafa sin arquitectura ni alma. Un homenaje al despilfarro bendecido por una supuesta certificación de los Reinos Unidos del Orbe.

Las giras de Geraldo del Monte eran otra mascarada. Tres días, equipajes excesivos, cortejos de asesoras y una larga fila de tazas de café. A eso se redujo la comisión de seguridad nacional: a una reunión de costurero en el Palacio Real.

Frente a ese delirio, nació un oasis: el Proyecto Daisy, creado por la Sarracena con ayuda de tres funcionarios de las Torres del Olvido, entre ellos Sisi y Nono, ancianos sabios del sistema de las mazmorras. Un proyecto serio, real, fruto de jornadas completas y coordinación interinstitucional. Pero en el Reino del Guaro, los oasis son convertidos en espejismos por decreto.

Y como si no bastara, el Ex Santo recordó la cita en la Corte Real, aquel XVI de marzo de MMXXIII, cuando acudió junto a Junca el Güero para exponer el plan de bloqueo de esmullos en las mazmorras. El Rey, con los ojos pegados a su esmullo, preguntó sin levantar la mirada si alguno tenía contacto con Farenheit la Boa. Geraldo del Monte, que no sabe callar, dijo que sí. El Rey inquirió si ese contacto era con copas en mano. Geraldo, risueño, lo negó. Pero la sombra ya estaba lanzada. El Rey conocía, sospechaba.

La nueva promesa electoral fue la super mazmorra. Para el Ex Santo, una falacia de lona. No hay planos, ni tierra, ni funcionarios, ni presupuesto. Solo un discurso hueco para dar dulces en época de componendas. Prometen castillos cuando no tienen ladrillos, como con Terrazas II, aquel proyecto millonario que terminó clausurado antes de abrir sus puertas.

La Cámara de lo Justo ya no es tal. Según el Ex Santo, ahora es una bodega de cuerpos. Les dan un poco de paja para dormir, la llave se gira y no se vuelve a abrir. Pero él, hombre de formación dura, terminó creyendo que algunos pueden redimirse. Que no todo reo es condena perpetua. Que se necesita guía, no solo barrotes.

Cuando le preguntaron si había corrupción, fue directo: “No sé cuántos Farenheit Boas hay”, pero sabe que existen. Lo demás, lo atribuyó a ignorancia y terquedad de quienes gobiernan como si jugaran a los dados con las vidas del pueblo.

El testimonio cerró con gratitud. Turqueso, el cabecilla de la Mesa del Trasiego, le agradeció su franqueza. El Reino entero, si aún tiene memoria, debería hacer lo mismo. Porque este no fue solo un testimonio. Fue una advertencia.

Y como las advertencias en los cuentos suelen ignorarse, esta cronista no se asombra si la Corte sigue vilipendiando al Ex Santo, por suerte encontró espacio como sabueso. Pero su verdad ya está escrita. Puede que ya no sea Santo de la Corte, pero está ahora del lado que buscará mazmorrear a las y los cortesanos que han osado usar sus cargos para enriquecerse o favorecer a sus amistades.

Vuestra siempre,

Lady Susurros

GLOSARIO ZAPOTÓNICO

Mesa de Trasiego de Rapé y Tranquilidad: Comisión encargada de investigar la seguridad y narcotráfico del Reino

Turqueso: Presidente de dicha mesa parlamentaria

Orden Inmaculada Judicial, Los Sabuesos del Tribunal: Cuerpo de investigadores del Reino

La Corte Real: Sede del poder palaciego del Reino

La Corte del Guaro: Poder Ejecutivo controlado por Guarito I

La Torre del Tribunal: Altas instancias judiciales del Reino

Parlamento de los Suspiros: Asamblea deliberativa del Reino

La Guardia Real: Fuerza de seguridad pública del Reino

Las mazmorras del Reino: Sistema penitenciario del reino

Negocio de Datos Dorados: Empresa privada beneficiaria de proyectos oscuros, ligada a PUM, cronistas lacayos del Rey

Reinos Unidos del Orbe: Alianza internacional que otorga legitimidad burocrática

Mesa Parlamentaria de Hacendarios: Comisión parlamentaria que investiga tributos y finanzas del Reino

La Voz de la Nobleza Descontenta: Medio de comunicación aliado de la antigua nobleza, 7

La Voz Oficial del Reino: Medio estatal de propaganda, 13

Los Heraldos del Guaro: Medio aliado del poder actual

El Pergamino del Pueblo: Medio crítico y popular

El Heraldo de la Oposición: Medio conservador de los antiguos regentes

Semanario de los Eruditos Rebeldes: Medio académico disidente

Rey Guarito I, el Acosador Repatriado: Soberano actual del Reino, caracterizado por su narcisismo y autoritarismo

Geraldo del Monte: Jefe marcial y obediente del Rey, ejecutor de carpas

Farenheit Metrópili Constrictor, la Boa: Exfiscal ligado a las redes del poder oculto

Ex Santo: Exvicecámara de Justicia convertido en sabueso crítico del régimen

Sarracena: Subdirectora de la Cámara de lo Justo, poderosa y temida

Junca el Güero: Funcionario técnico, testigo de la reunión con el Rey

Sisi: Viejo sabio de las mazmorras

Nono: Sabia estructural de las mazmorras

Alaños: Funcionario allegado al poder

Parlamentarios del Reino:Conjunto de diputadas y diputados del Reino

Esmullo: Espejos de los Murmullos, artilugio tecnológico para comunicaciones rápidas y para las redes del vulgo


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