
En los salones olorosos de la Corte Real, donde el Guarismo ya no brilla como antes y los Ecronistas Cortesanos apenas logran maquillar la desventura, el Rey Guarito I, Acosador Repatriado, firmó hace meses un decreto: convoca a los Soldados Dormidos. Dice que lo hace por las lluvias venideras, pero en los pasillos de la Torre del Tribunal se rumora otra cosa: que teme perder el Trono, que se le escapa el cetro por entre las manos húmedas del desprestigio y el vicio.
Guario Zarza Mora, su Guardián Mayor, asegura que todo está en regla, que el llamado es legal y prudente. Pero el vulgo ya no traga relatos. Las calles de Costa Zafiro murmuran que las armas vienen del norte, y no sólo con el viento, sino con el polvillo blanco del comercio maldito. Los Sabuesos del Tribunal han encontrado fusiles en rincones del Reino donde sólo florecía la pobreza. Y donde florece el Guarismo, crecen los Escuadrones Militombos.
El Gran Piz, rapero del Nopal, antes caído por el trasiego de rapé, ahora levanta su voz para convocar comandos en favor del Rey. Marchan con uniforme de fatiga, con camuflaje de lealtad, ofreciendo su piel por el Guaro. Y el Rey, a quien la Guardia Real llama en susurros el Amado Líder, en vez de alejarse, los abraza. Alaba a los soldaditos de plomo, los que alguna vez se disfrazaron de civilismo.
En las catacumbas digitales, los Bufones del Algoritmo claman por su oro. Las arcas del Reino no les pagan, y algunos ya han comenzado a huir. El castillo de la propaganda se tambalea, y la Ura de la Risita, la Acomodada, no logra encender ni una chispa en los corazones del vulgo. El Pinochismo, de Pillina la mentirosa, pelea con el Guarismo, del Rey, pero nadie quiere subirse al carruaje de la Mensajera Oscura, la Yuli Mortega. El Oráculo del Gallo Campeador anuncia nubarrones. Y las encuestas internas dicen que obtendrán menos de 20 curules para el próximo Parlamento de los Suspiros.
El Guarismo viene en picada, lo ha herido la captura de Farenheit Metrópoli Constrictor, la Boa, es obvia la relación de la Corte Real con el trasiego de rapé y el camino abierto que le dejaron a Farenheit para que hiciera sus negocios. También las mentiras que no pueden sostener en las Redes del Vulgo.
Y en medio de este caos, el Rey calla. No vocifera, no insulta, no amenaza. Está… tranquilo. Demasiado tranquilo. Dicen que bebe una pócima, que lo aplaca y lo adormece. Otros creen que ya trama la salida renunciará este julio, pero volverá con más furia, o con más Soldados Dormidos. El Altar de los Expedientes se llena de murmullos.
Pero no es el único peligro. Pues se acerca el Tiempo de las Componendas y los Votos, y según dictan las antiguas normas del Reino, cuando la luna del anuncio electoral se eleva, el Consejo de los Votos Secretos toma el mando de la Guardia Real. Ya no es la Corte Real quien les dicta órdenes, sino los Sabios de la Urna, quienes velan por que ningún soldado despierto o dormido se atreva a inclinar la balanza del voto.
Y aunque la ceremonia del traspaso se anuncia con trompetas y solemnidad, los rumores son más fuertes que los tambores que los Soldados Dormidos aún recibirán llamadas secretas desde Zapotón, que el Rey no soltará tan fácilmente su puño sobre la Guardia Real. Y si el Consejo no actúa con firmeza, si calla ante el desorden, ¿quién defenderá el Voto del Vulgo cuando lleguen las sombras?
¿Y si la calma es sólo la antesala del rugido ¿Y si el Guarismo, herido pero no vencido, prepara su último acto Los plebeyos, con pan duro y mirada desconfiada, observan. Porque cuando el Rey calla, algo se cuece. Y esta vez, huele a desesperación y rugidos de felino herido.
Vuestra siempre que se pueda
Lady Susurros
Glosario del Reino – Crónica 66
Rey Guarito I, Acosador Repatriado
El monarca errático y altanero de Costa Zafiro, amado por unos, temido por otros, adicto al control y al espectáculo.
Guario Zarza Mora
Guardián Mayor del Reino, portador de decretos, vocero de lo previsible y maestro de los tecnicismos.
El Gran Piz, rapero del Nopal
Exsoldado caído en desgracia por el polvo blanco, hoy vuelto comandante de la lealtad desvergonzada.
La Ura de la Risita, la Acomodada
Aspirante al trono sin carisma, que se pasea entre rumores, encuestas y telarañas.
Pillina la mentirosa, Corneta de la Corte
Dama del verbo veloz, dueña de una verdad fluctuante, enemiga de quien no repita su eco.
La Yuli Mortega, Mensajera Oscura
Conectada a expedientes del más allá, cabalga sin gracia en el carruaje del oportunismo.
Farenheit Metrópoli Constrictor, la Boa
Serpiente togada del pasado, exmagistombo devenido traficante de favores, orador de la corrupción elegante y aliado silencioso del Guarismo hasta su caída enredada en su propio estruendo.
Corte Real
El trono del poder central, de donde emanan decretos, designios y confusión.
Costa Zafiro
El Reino donde se abolió el ejército pero florecieron los escuadrones disfrazados.
Guarismo
Corriente fanática de poder concentrado en la figura del monarca, basada en el resentimiento y el show.
Pinochismo
Facción competidora, liderada por una dama de voz fuerte y principios a conveniencia.
Soldados Dormidos
Reservistas reactivados por decreto, dormidos hasta que se les da orden de marchar.
Guardia Real
Fuerza armada del Reino, muchas veces confundida con un ejército que no existe.
Escuadrones Militombos
Milicias informales, camufladas en patriotismo, leales al monarca y con polvo en la nariz.
Rapé
Polvo blanco de comercio maldito que corrompe mandos y dobla voluntades.
Bufones del Algoritmo
Troles del Reino, algunos asalariados, otros devotos, encargados de convertir mentira en verdad viral.
Catacumbas digitales
Subsuelo de las Redes del Vulgo donde se cocina la propaganda y el estiércol binario.
Altar de los Expedientes
Templo donde reposan las acusaciones no resueltas, a la espera de coraje judicial.
Torre del Tribunal
Sede de la justicia, a veces dormida, a veces sorda, a veces despierta.
Ecronistas Cortesanos
Narradores de la historia oficial, decoradores del desastre, ilusionistas con micrófono.
Oráculo del Gallo Campeador
Augur del pulso popular, cuya voz a veces pronostica tormentas… otras, manipula el clima.
Parlamento de los Suspiros
Cámara donde se debaten sinsentidos entre suspiros, gritos y silencios tácticos.
Consejo de los Votos Secretos
Sabios de la urna, custodios del sufragio, a quienes la ley encomienda el mando cuando se avecinan elecciones.
Sabios de la Urna
Guías de la voluntad del pueblo en época de Componendas y Votos, aunque a veces mudos ante el peligro.
Tiempo de las Componendas y los Votos
Período sagrado y maldito en que el vulgo decide el futuro y los cortesanos apuestan su oro.
Pócima para el Rey
Brebaje que calma al monarca, usado cuando su lengua amenaza con incendiar el Reino.
