
Crónica del Violinista Presuntuoso y el Teatro de los Engaños
Por Lady Susurros, con pluma de encaje manchada de fondos públicos
En las oscuras y enmohecidas cámaras del Anfiteatro de las Artes, donde el arte debería florecer como rosa en primavera, lo que abunda hoy son las dagas envainadas de la ambición, el favoritismo y las cenas pagadas con el oro del pueblo
Dicen los vientos del oeste que el actual guardián del Anfiteatro, conocido en las fiestas de salón como el Violinista Presuntuoso, también llamado Georgez el Vivazo, el Conde de la Máscara y la Pompa, ha decidido no ya dirigir sinfónicas, sino lanzarse a la conquista del Trono Mayor. Sí, vos leéis bien, lector delgado de esperanzas, el músico del silencio administrativo, el organizador de becas para sus elegidos varones, ahora quiere ser monarca
Y para ello, ha concentrado su danza de oros en tres provincias olvidadas hasta hace poco por la Corte, Cítrico, Pampa y Puerto. Allí, según relatan escribanos de confianza, las monedas de la cultura se reparten como confites en carnaval, no por desarrollo cultural, no por amor al arte, sino por miedo, miedo a no tener base de apoyo cuando llegue el toque de trompeta para el ascenso al trono
Mientras tanto, en los pasillos del Teatro del Guaro, ese Pergamino con Movimiento de la Corte Real, ubicado en el condado de Uruca, las cosas también huelen a humedad y a triquiñuela. Una tal Lady Vodka, que ni sabe de contratos ni de pergaminos oficiales, fue enviada allí por capricho del Violinista. ¿La razón? No supo sostener la escena comunicativa en su anterior puesto, y en lugar de abrir el telón al pueblo, terminó encerrándose en camerinos a llorar con el del Micrófono Caído
El Violinista, por su parte, no solo dirige los instrumentos del Anfiteatro, sino también la sala de la imprenta y los pergaminos, escogiendo personalmente qué voces se amplifican y cuáles se silencian. La jefa de la pluma oficial se retiró, dicen que con el alma hecha papilla, se fue unos días a la campiña y luego, cuando regrese, se acogerá al retiro, porque ya no tolera que su bureau se haya tornado en celda de sumisión del Conde Vivazo
Pero lo que más retumba entre las paredes del Anfiteatro no es su música, sino sus silencios. Rumores afirman que comparte carruajes alados de lujo con otra Vivaza, vista en banquetes tanto en la comarca de Zapotón como en tierras del norte y las Europas. Se dice que su relación con su colega terminó por la exposición de un pergamino en movimiento con un mozuelo, pergamino que llegó hasta la Corte Real y que por eso Guarito I lo degradó al cuido del Anfiteatro, no podía desterrarlo por todo lo que sabía, así que lo confinó entre bastidores
Y hablando de gira, un escándalo más se cuece en la olla de la danza, miembros de la Congregación de Artistas del Reino tienen expresamente prohibido demorar su retorno, debiendo regresar en hora y fecha exactas y en el mismo carromato del arte y la poesía. Mas burlaron la ley escrita con tinta indeleble desde hace cuatro inviernos
Pero, nobles míos, lo del Teatro del Guaro merece un acto propio. Desde que la Corte Real se instaló en Zapotón bajo el desgobierno del Guarito I, los pasillos del Pergamino con Movimiento han vivido un vaivén de tronos y exilios
Primero fue Sir Hemmingway, quien osó cuestionar al Rey y a su Corneta, Pillina I, y fue echado sin lira ni despedida. Luego llegó el caballero Sir Trigales, que poco duró en escena
Más tarde, en marzo del Año del Señor MMXXIII, subió al escenario Sir Melon, poseedor de títulos de la Torre del Lucro Académico y vocación para los despidos en masa. En diciembre del MMXXIV, 19 plebeyos fueron lanzados a la calle, entre ellos cocheros, escribanas, impresores y hasta la encargada del tesoro. Todo bajo la etiqueta de una reestructuración que olía más a demolición silenciosa
Y en mayo del presente año, Sir Melon renunció. Alegó motivos personales, mas la orquesta sabía que el violín se le había quebrado. En su lugar, el Rey juramentó a Lady Vodka, la misma que no entendía de pergaminos ni sellos, pero tenía las conexiones necesarias para dirigir el teatro
Así se mueve el telón en la comarca de Zapotón. Con músicos que no tocan, bailarines que viajan sin danzar, y un Violinista que ya sueña con su propio trono, mientras al pueblo se le apaga la candela de la cultura. ¿Pero cómo no? Si Pillina I es la mejor defensora de la incultura
De paso, esta dama escuchó con este susurro, que la pauta publicitaria fue transferida a Sir Charly PUM, también conocido como Charlie de Valencia, pues por desacuerdos entre el Rey y Trivilín, el Comerciante del Espejismo, se decidió arrebatarle la bendición de la pauta y entregársela al cochero del Rey, hoy transformado en futuro aspirante al trono
Guardad este pergamino, y si algún día la justicia despierta, que se sepa, no fue por falta de testigos, sino por exceso de silencio
Vuestra siempre, Lady Susurros
Que si el arte ha de morir, no será sin testigos ni sin escándalo

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