
Desde los corredores empedrados del Reino de Costa Zafiro
La última entrega de los chismes de hoy de palacio es esta: hoy fue miércoles de rendición de cuentas del rey, que en realidad es miércoles de venganza, o de malacrianza. Hoy Guarito I dijo que no tenía ganas de peliarshhh, pero entre lo que dijo, en su falta de diplomacia, le cobró al Parlamentario Mayor las monedas de oro que ha gastado invitándolo a la fonda. Como el más mezquino quedó con esa falta de tacto. Si algo no debe hacer un rey es mostrar que le duele pagar cuando él invita, y más sabiendo que al Tocayo Mayor no le hace falta que un advenedizo como él lo invite a nada.
Esta dama ya no da con tantas crónicas, es que este reinado de Guarito I da de mucho qué chismear. ¿No creen?
Ha estallado un nuevo escándalo que sacude las copas de jerez y hace temblar los pasillos de la prensa cortesana. Esta vez, el protagonista del bochinche no es otro que el Comerciante del Espejismo, el Ambicioso Trivilingüe, gringo del verbo veloz, conocido en las fiestas por su risa ladeada, su amor por los balones rodantes y su capacidad de levantar imperios con la misma facilidad con que un cortesano pide otro whisky.
Este Barón Silvestre estableció en tierras del Reino de Costa Zafiro la imprenta Trivilín, donde la tinta corre al ritmo de la defensa irrestricta de la Casa de Zapotón, aunque a veces no falten roces con el mismísimo Rey Guarito I, el Acosador Repatriado.
Lo que ha encendido hoy las velas del chisme ha sido su duelo verbal con los vasallos de una orden rival: la imprenta PUM, cuya misión es, supuestamente, fiscalizar a los poderosos sin despeinarse demasiado.
El Comerciante del Espejismo, entre enojos de gringo dueño del mundo, improperios y alguna que otra palabra que haría sonrojar a una institutriz de convento, tachó a uno de estos palabreros de payaso, idiota y PAClover, acusación grave, comparable a decir que alguien en la Corte aún baila reguetón en vez de minués.
El conflicto ha dividido a los nobles de la información: por un lado, quienes ven en Trivilín un oráculo del régimen, aunque algo extravagante y adicto a los candelabros; y por otro, quienes prefieren a la Orden de los Palabreros Opacados, que aunque se vista con trajes de moderación, no oculta su ambigüedad hacia la Casa de las Crayolas del Limbo, la doncella Lady Claudina y la actual Corte del Acosador Repatriado.
¿Qué se cuece tras este duelo? ¿Una lucha por la atención del Rey Guarito I? ¿Una guerra de egos de aquellos que quieren dominar la narrativa del reino? ¿O simplemente el berrinche de un noble extranjero que no soporta que lo contradigan desde un púlpito menos ornamentado? ¿O la pauta publicitaria?
Sea cual sea la razón, esta cronista susurra a sus lectores que el Reino de Costa Zafiro vive tiempos en los que la prensa se disfraza, el poder se maquilla y la sátira se convierte en la única verdad que no puede censurarse.
Atentamente
Vuestra siempre
Lady Susurros
Custodia de secretos, látigo de la hipocresía
Glosario zapotónico
Guarito I
El Acosador Repatriado, monarca del Reino de Costa Zafiro
Parlamentario Mayor
Figura veterana del Parlamento de los Suspiros, conocido como Tocayo Mayor
Comerciante del Espejismo
El Ambicioso Trivilingüe, gringo del verbo veloz, dueño de la imprenta Trivilín
Trivilín
Imprenta cortesana al servicio de la Corte del Guaro, con veleidades de oráculo
PUM
Imprenta rival, vinculada a Sir Charly PUM, que se adorna de fiscalizadora
Orden de los Palabreros Opacados
Orden cortesana que disputa la atención del reino en pergaminos y tinta
Casa de las Crayolas del Limbo
Antigua casa política abolida, todavía evocada por algunos palabreros
Lady Claudina
La dama del tranvía, doncella de la antigua corte
Parlamento de los Suspiros
Escenario de intrigas, debates y venganzas disfrazadas de rendición de cuentas

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